Los prodigios del barro.

Desde los albores de la humanidad, las culturas que tenían sus asentamientos cerca de humedales, lagunas, volcanes, cursos de ríos o de la orilla del mar, han utilizado de manera intuitiva los fangos, lodos y barros por una cuestión eminentemente practica: mimetizarse en su medio.

Poco a poco y con el paso del tiempo, irán descubriendo sus propiedades terapéuticas al constatar cómo se aliviaban ciertas dolencias, se calmaban dolores musculares y mejoraba notablemente el estado de la piel cuando esta se encontraba irritada. Habían inventado la fangoterapia.

A día de hoy, esta terapia goza de gran prestigio como alternativa natural a un buen número de trastornos, molestias y como tratamiento estético. Como afirma el médico naturópata Manuel Lezaeta en su libro “La medicina natural al alcance de todos

…en el fango tenemos unidos los dos agentes de la vida orgánica: tierra y agua. La unión de ambos hace prosperar todo lo que posee germen de vida y destruye y descompone la materia muerta para transformarla en elementos nuevos de vida…

Existen multitud de tipos de fangos en función de su origen geográfico y formación, cuyo factor diferencial viene dado por la naturaleza y propiedades de sus componentes: el agua y el sustrato mineral. Tienen que darse unas condiciones concretas para su formación natural, como pueden ser la abundancia de minerales, materia orgánica fosilizada, la cantidad de lluvias, sales marinas, etc., que en ocasiones propician condiciones idóneas al contener aguas mineromedicinales, estar a una temperatura media concreta o poseer una determinada concentración de oxigeno. Pero existen también fangos desarrollados artificialmente muy eficaces y que facilitan su utilización en cualquier lugar. Además, cuentan con la ventaja de poder añadir en su composición otros elementos beneficiosos como las algas.

En el sector de la belleza, cada vez más íntimamente unido al bienestar, los fangos constituyen una opción muy interesante tanto para objetivos estéticos como relajantes, pudiendo incorporar otros recursos complementarios como son los aromas (aromaterapia) , tisanas, aceites esenciales, piedras con propiedades terapéuticas o cromoterapia, para crear las condiciones idóneas que nos hagan conseguir unos resultados que cumplan todas las necesidades de las clientas.

Entre las propiedades de la fangoterapia se encuentran:

Fangoterapia

  • Favorecen la realización de un peeling profundo.
  • Controlan la secreción sebácea al reducir el tamaño de los poros y eliminan el exceso de grasa.
  • Estimulan el torrente sanguíneo favoreciendo la circulación.
  • Contribuyen a la regeneración celular.
  • Tienen un alto poder de absorción y su acción es calmante y desinflamatoria.
  • Reconstituyen los tejidos.
  • Favorecen la pérdida de ácido úrico
  • Consiguen una limpieza de la piel profunda.
  • Neutralizan la acidez.
  • Aceleran la cicatrización.

Como se puede ver, existen multitud de beneficios en la aplicación de fangos que se pueden aplicar a diferentes tratamientos. Pero como casi todo y a pesar de ser una terapia no invasiva, también cuentan con contraindicaciones, por lo que antes de aplicártelos por tu cuenta es conveniente que consultes a un especialista.

Resulta espectacular comprobar cómo la naturaleza ha puesto a nuestro alcance tantos elementos beneficiosos para nuestro organismo que nos pueden llevar a estados de bienestar óptimos, contribuyendo así a hacer nuestra vida un poco mejor.

Si no la has probado, ¡atrévete!, descubrirás un sorprendente mundo de relajantes sensaciones terapéuticas.

Y tú, ¿has probado alguna vez la fangoterapia?, ¿en un spa, balneario, centro de belleza, fuente termal?. Cuéntanos tu experiencia.

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